Vanguardias

El edificio Torres Blancas, ¿un experimento?

El edificio Torres Blancas, construido entre 1964 y 1968, se encuentra situado en la confluencia de la calle Corazón de María número 2 con la Avenida de América en Madrid. Es la primera obra del arquitecto Francisco Javier Sáenz de Oiza, y sin duda la más lograda y aclamada, no en vano recibió en 1974 el premio de la Excelencia Europa.

Torres Blancas se dice que fue un experimento alentado por Juan Huarte, propietario de la constructora del mismo nombre, quien durante las décadas de los 60 y 70 fue un destacado valedor de la vanguardia española, construyendo algunos de los mejores edificios de España en los años 1960 y 1970. ​

La idea de Oiza era construir un edificio de viviendas singular, de gran altura, que creciera orgánicamente, como un árbol, recorrido verticalmente por escaleras como si fueran los vasos leñosos del árbol, y con las terrazas curvas agrupadas como si fuesen las hojas de las ramas.

A pesar de su nombre, el edificio tiene una sola torre de 81 metros de altura, y una estructura a base de cilindros rodeados en todo su perímetro por balcones con celosías de madera. En su interior hay 23 plantas, destinadas a viviendas y oficinas, más una planta adicional en lo alto del edificio, dos plantas de sótano y la planta de acceso. En la azotea se encuentra una serpenteante piscina.

 Oiza vivió en el edificio, hasta su fallecimiento en Madrid en el año 2000.

Ven a conocer Torres Blancas de la mano de la arquitecta Cristina García-Rosales, en su «Ruta de la Arquitectura Vanguardista de Madrid».