Madrid

Nuevo curso: Historia de Madrid y los Austrias

Marta Nuño nos presenta en este video su nuevo curso “Madrid, Historia de la Villa y Corte: los Austrias”.

Madrid y los viajes de agua

Una de las razones de la elección de Madrid como capital del reino fue la fama de sus agua. Pero pese a situarse en las proximidades de un río, no fue ésta la principal fuente de agua de la ciudad, debido a que el caserío se encontraba a gran altura respecto al río, y que sus aguas no eran aptas para el consumo debido a la contaminación secular. Para resolver el problema de abastecimiento y con el traslado de la corte a Madrid por Felipe III, se construyeron y repararon antiguos viajes de agua de la época árabe.

IGLESIAS HISTÓRICAS DEL MADRID ANTIGUO

Precio Cantidad*
Visita Adulto 15 Dic ver detalles + €12.00 (EUR)   Finalizado
Entrada general 3 mar ver detalles + €12.00 (EUR)  

  • Sesión 3 mar
    marzo 3, 2019
    11:00 - 13:00

expertos

El Alcázar de Madrid: ¿cómo una pequeña fortaleza se convirtió en palacio?

Un buen número de las primeras residencias reales españolas fueron originalmente castillos, que se fueron transformando en palacios, adecuando sus muros a estancias más acordes con lo exigido por la vida de la Corte. Un ejemplo de esto sería el Alcázar de Madrid, cuyo origen fue una pequeña fortaleza árabe, que tras la conquista de Madrid por los reyes Trastámara se convirtió en un castillo cristiano, para posteriormente acabar siendo el gran palacio de los Austrias españoles.

El nombre de “Madrid”: un enigma difícil de resolver

Extraordinaria ha sido siempre la curiosidad que hemos tenido por conocer el verdadero origen del nombre de “Madrid”. Esta curiosidad se remota hasta el mismísimo siglo XIII, cuando a un clérigo se le ocurre ya por entonces latinizar Macherit o Majerit en Maioritum, pensando en la voz maior.

¿Conoces el Real Hospicio de San Fernando de Madrid?

Quizá el nombre del Real Hospicio de San Fernando no te diga mucho, pero si en su lugar te decimos que es la sede del actual Museo de Historia de Madrid seguramente te será familiar.

La Puerta de Alcalá y el mensaje del rey Carlos III a los madrileños

La Puerta de Alcalá era una de las cinco entradas que tenía Madrid hasta el año 1869. Hasta entonces esta puerta era el límite de la ciudad por el este, desde la que uno se dirigía hacia Alcalá de Henares. El rey Carlos III se empeñó en rediseñar el monumento y dotarlo de elementos decorativos, algunos de los cuales tenían significados ocultos.

La Plaza Mayor de Madrid en el Siglo de Oro

Una obra importante del Madrid del Siglo de Oro fue la Plaza Mayor, hecha por Felipe III hacia 1619 en lo que era la plaza del Arrabal, a imitación de la que había dejado en Valladolid.

Faro de Moncloa, un edificio moderno e innovador

El Faro de Moncloa fue diseñado por el arquitecto Salvador Pérez Arroyo, y se inauguró en 1992 como torre de iluminación y comunicaciones.

Con una innovadora forma de platillo volante y 110 metros de altura, el faro-mirador se convirtió en símbolo de la capitalidad europea otorgada a Madrid ese mismo año. Pero tras el incendio del edificio Windsor en 2005, el Ayuntamiento lo puso en el punto de mira y lo cerró porque incumplía las normas de seguridad y accesibilidad previstas.

¿Por qué a Carlos III se le considera el mejor Alcalde de Madrid?

El monarca adoquinó las calles y creó una red de alumbrado, alcantarillado y recogida de basuras. La Cibeles, Neptuno, la Puerta de Alcalá, el Botánico se levantaron gracias a él.

Cuando Carlos III llegó a Madrid, a mediados del siglo XVIII, se topó con una ciudad de aspecto miserable. La limpieza pública era tan escasa que el propio Fernán Núñez, el biógrafo del Rey, no dudó en calificar a la capital de «pocilga». Barro, basura y excrementos componían una lamentable y maloliente imagen de la cabeza del Estado.

Ante esta situación, la necesidad de emprender una reforma profunda era evidente e imperiosa. Por eso, Carlos III se propuso encabezar una transformación de la villa y Corte. Para llevarla a cabo contó con el asesoramiento de su «mano derecha», Leopoldo de Gregorio, marqués de Esquilache, que junto al marqués de la Ensenada, inició cambios encaminados a la modernización del país.

Así, en Madrid se inició un ambicioso plan de ensanche en el que se proyectaron grandes avenidas, plazas con monumentos como Cibeles y Neptuno; se construyó el Jardín Botánico, el Hospital San Carlos (sobre el que hoy se levanta el Museo Reina Sofía) y el edificio del Museo del Prado (que iba a ser destinado al museo de Historia Militar) y el palacio del Buen Retiro. También se intervino para establecer un servicio de alumbrado público y de recogida de basuras, se adoquinaron las calzadas y se excavó una red de alcantarillado para recoger el agua de la lluvia.

La principal labor constructora de Carlos III en Madrid perseguía un afán propagandístico. Todos los edificios se levantaron en puntos clave de la capital. Además, se engalanaron las principales puertas de entrada a la ciudad. La más célebre es la Puerta de Alcalá, aunque también le acompañan otras como la Puerta de Toledo o la desaparecida de San Vicente. El Rey consideró que esta era la mejor carta de presentación para los visitantes de la ciudad. Texto: m. r. domingo. ABC Madrid.

Ven a conocer las principales obras de Carlos III en Madrid en el evento “RUTA HISTÓRICA DEL MADRID DE CARLOS III” con la experta Mar Cristóbal.

Los mentideros de la Villa y Corte de Madrid

Los mentideros fueron durante todo el Siglo de Oro (s. XVII), uno de los lugares de encuentro preferidos por los madrileños y, por lo que en ellos se decía, de los que tuvieron mayor influencia en la vida cotidiana de las gentes de la Villa de Madrid.

Se trataba de lugares donde se reunía la gente para conversar, recabar información y compartir chismorreos, practicando una especie de primitivo “periodismo oral”.

Abundaban los intelectuales, pero sobre todo acudía gente del pueblo, de las clases bajas, que querían participar en la vida social de la ciudad.

En Madrid eran tres los más frecuentados: las Gradas de San Felipe, el Mentidero de Representantes y las Losas de Palacio. Los curiosos solían hacer un recorrido, por lo que no era extraño encontrarse, a diferentes horas, a las mismas personas en Losas de Palacio, más tarde en Gradas de San Felipe y con posterioridad en Representantes.

El de San Felipe era sin duda el más importante de todos los mentideros. Estaba situado en el Convento de San Felipe el Real, al principio de la Calle Mayor y, además de ser centro de información, eran también el principal lugar de encuentro de los soldados de los Tercios de Flandes, ya que aquí eran reclutados para posteriormente partir hacia los Países Bajos.

Conoce ésta y otras muchas historias apasionantes de la capital en “UN PASEO POR LA HISTORIA DE MADRID”, de la mano de la experta Marta Nuño y en el Museo de Historia de Madrid.