Goya

Redescubriendo los dibujos de Goya

El Museo del Prado posee el privilegio de conservar cerca de la mitad de los dibujos de Goya conocidos en el mundo hasta el momento. Esta parte de la obra de Goya permaneció prácticamente ignorada por sus contemporáneos, y aún hoy en día sigue siendo una de las más deconocidas del gran maestro.

¿Imitó Goya la Alegoría de la Constitución de 1812?

La primera edición de la Constitución de 1812 lleva grabada sobre el título la alegoría de la Constitución. La alegoría aparece vestida a la romana y lleva en la mano derecha el libro de la Constitución abierto. Goya sin duda conocía esta edición princeps de la Constitución publicada en Cádiz y su frontispicio.

Las pinturas negras de Goya, ¿esquizofrenia artística?

Las pinturas negras son un conjunto de catorce pinturas que Goya realizó al óleo directamente sobre las paredes los pisos (bajo y alto), de la llamada Quinta del Sordo, propiedad del pintor próxima al río Manzanares.

La Condesa de Goya, una gran mujer de la Ilustración

En la España ilustrada de finales del XVIII y principios del XIX vivió una mujer que no sólo acumuló una larga lista de títulos nobiliarios sino que fue también una importante mecenas de las artes.

El Pelele, ¿alegoría del poder de la mujer?

Goya pintó este cartón para tapiz entre 1791 y 1792, como parte de una serie de tapices que iban a decorar las estancias reales de Carlos IV en El Escorial.

¿Qué quiso decirnos Goya en su obra El Dos de mayo?

El Dos de mayo de 1808 en Madrid, también llamado La carga de los mamelucos en la Puerta del Sol o La lucha con los mamelucos, es, junto con El tres de mayo, uno de los cuadros más célebres de Goya.

La obra es el tributo que Goya ofrece a los valerosos habitantes de Madrid en su lucha contra el invasor francés. La obra refleja los primeros momentos del levantamiento de la población contra los Mamelucos de la Guarda Imperial francesa.

Goya retrata a sus compatriotas como héroes, a los que se muestra utilizando armas rudimentarias contra las tropas francesas, bien entrenadas y profesionales.

La escena intencionadamente carece de un solo punto de atención, pues lo que Goya pretendía era mostrar la naturaleza caótica de lo que realmente ocurrió en Madrid aquel día.

Ven a conocer con la experta Marta Nuño la obra de Goya, en el mejor lugar del mundo para hacerlo: El Museo del Prado.

¿Quién era realmente el personaje pintado en las Majas?

La Maja Desnuda y la Maja Vestida siguen siendo dos de las pinturas más intrigantes hechas por Goya. Una es el espejo de la otra, y ambas representan una de las figuras más provocativas y magnéticas de la historia de la pintura.
 
Pero, ¿quién era exactamente la Maja? Algunos historiadores del arte la han identificado como la duquesa de
Alba, con quien supuestamente Goya tuvo una aventura amorosa. Se dice que el artista, loco de amor por la duquesa, quiso hacer un tributo al personaje público y privado de la noble.
 
Una mejor explicación es que probablemente fuera Pepita Tuda, amante de Manuel Godoy, quien también era amante de la Reina María Luisa. El hecho de que ambas pinturas terminaran en el inventario personal de Godoy parece demostrarlo.
Ven a conocer la obra de Goya en el mejor lugar para hacerlo, el Museo del Prado, y de la mano de la experta Marta Nuño.

Nuevo Evento: Goya en el Museo del Prado

A Goya se le ha definido más que como un pintor moderno, como el pintor de la España real. Su obra encarna como pocas el orgullo por su tierra natal, sus gentes y la vida en la España de la época.

Goya fue capaz de plasmar en su extensa obra la verdadera alma de España, capturando como nadie el momento y el lugar que le tocó vivir.

Y aunque pintó importantes personajes, como reyes, reinas, aristócratas, o embajadores, su obra alcanza su máxima expresión cuando refleja la esencia y el carácter de lo español, como cuando pinta a las majas, los picnics en el Manzanares, los enanos, las corridas de toros, los carnavales, o incluso las masacres,

Ven a conocer la esencia de Goya de la mano de la experta Marta Nuño y en el mejor lugar para hacerlo, el Museo del Prado.