Las pinturas negras de Goya, ¿esquizofrenia artística?

Las pinturas negras son un conjunto de catorce pinturas que Goya realizó al óleo directamente sobre las paredes los pisos (bajo y alto), de la llamada Quinta del Sordo, propiedad del pintor próxima al río Manzanares.

Las pinturas negras en la Quinta del Sordo

La disposición original de las pinturas se ha reconstruido gracias a la información suministrada por diferentes documentos y fotografías tras la muerte de Goya. Sin embargo, no existe consenso pleno sobre la disposición original en ambas salas.

Sala de la planta baja: Saturno devorando a un ­hijo, Judith y Holofernes, Una manola: doña Leocadia Zorrilla, Dos frailes, Dos viejos comiendo, Aquelarre (el gran ­cabrón) y La romería de San Isidro.

Sala de la planta alta: Dos mujeres y un hombre, La lectura (los políticos), Duelo a garrotazos, Peregrinación a la fuente de San Isidro (el santo oficio), Las Parcas (Átropos), Al aquelarre (Asmodea) y ­Perro semihundido, propiedad que adquirió en 1819 y que legó a su nieto Mariano en 1823, antes de marchar a Francia.

Goya realiza estas obras en la pared al óleo, y más tarde son salvadas de la destrucción gracias al barón Frédéric Émile d’Erlanger, que adquiere la casa y encarga en 1874 a Salvador Martínez-­Cubells, a la sazón restaurador del Museo del Prado, su traslado a lienzo mediante la técnica de la cera perdida.

¿En qué pensaba Goya?

Goya es decidido partidario de realizar profundos cambios en el país, lo que le lleva a alinearse con los ilustrados, con los afrancesados y, finalmente con los liberales, terminando en el exilio. Tiene un amor por su pueblo que no le impide mostrar su horror por las costumbres irracionales y violentas de los españoles de aquellos tiempos.

De esta manera, en Goya se produce una especie de “esquizofrenia artística”, especialmente notable en las contradicciones entre sus obras privadas, donde se manifiesta su espíritu crítico en los temas a la vez que es su campo de experimentación técnica, y su obra pública, donde se ve más coaccionado por las exigencias de su clientela (Jonathan Ferreiro, 2015).

Relación de las obras con su personalidad

En lo personal hay que tener en cuenta que las pinturas negras las realiza Goya en la última etapa de su vida, cuando era bastante mayor, se había quedado sin amigos, su sordera iba en aumento, y tenía problemas con la inquisición. Goya se había vuelto entonces una persona solitaria y huraña.

Podemos decir que las pinturas negras son un reflejo del estado de Goya, que vive las tensiones de la época rodeado por la constante preocupación económica y las “crisis” que atraviesa tanto desde el punto de vista físico, como desde el sentimental. Pero también son pinturas muy españolas que participan de la corriente expresionista que se conocerá como el “tremendismo”.

Evento relacionado: «GOYA EN EL MUSEO DEL PRADO». Información y reservas en este enlace: https://bit.ly/2QLxSQE

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