Faro de Moncloa, un edificio moderno e innovador

El Faro de Moncloa fue diseñado por el arquitecto Salvador Pérez Arroyo, y se inauguró en 1992 como torre de iluminación y comunicaciones.

Con una innovadora forma de platillo volante y 110 metros de altura, el faro-mirador se convirtió en símbolo de la capitalidad europea otorgada a Madrid ese mismo año. Pero tras el incendio del edificio Windsor en 2005, el Ayuntamiento lo puso en el punto de mira y lo cerró porque incumplía las normas de seguridad y accesibilidad previstas.

Ya con Alberto Ruiz-Gallardón en la alcaldía, se realizaron hasta junio de 2012 obras de acondicionamiento y rehabilitación de la construcción, con las que se pretendía adaptar el faro para usos y actividades turísticas. Con una inversión total de 7,5 millones de euros según el Partido Popular —que, en cambio, el PSOE tasa en 9,5—, se finalizaron las reformas de la infraestructura, pero el faro permaneció a la deriva, como esos barcos a los que, en una ciudad interior, era incapaz de guiar.

Tres años más tarde, la construcción más alta de Ciudad Universitaria se puso otra vez en funcionamiento.

Subir al mirador de el Faro de Moncloa es toda una experiencia. Solo hay que dejar que la vista se pierda a través de sus enormes cristaleras para contemplar toda una sucesión de monumentos: el Palacio Real, la Catedral de la Almudena, el edificio de Telefónica en la Gran Vía, las Cuatro Torres… Y, de fondo, siempre, las cumbres de la sierra de Guadarrama.

Ven a conocer el Faro de Moncloa dentro del recorrido de “Arquitectura Moderna de Ciudad Universitaria” con la experta Cristina García-Rosales.

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