Historia

La iglesia de la Paloma y su virgen más castiza

La iglesia de la Paloma, nombre popular con el que se conoce a la iglesia de la parroquia de San Pedro el Real, es una de las más populares y que cuenta con mayor devoción de todo Madrid.

Inaugurada en 1912 con presencia de los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia, llama la atención además de por contar con un estilo arquitectónico neomudéjar, por tener un baptisterio de inmersión, según la tradición de los antiguos cristianos.

Pero por lo que más destaca la iglesia es porque en su interior no se adora una talla, sino un cuadro. En concreto, el de la Virgen de la Paloma, que es en realidad la Virgen de la Soledad. El por qué se trata de un cuadro tiene que ver con la forma en que fue hallado por la vecina del barrio, Isabel Tintero.

La obra es del siglo XVII o XVIII y su devoción empezó a adquirir fama por los milagros e intercesiones que se le atribuían, especialmente como protectora de niños y embarazadas.

Todos los 15 de agosto se procesiona la imagen durante las Fiestas de la Virgen de la Paloma, ¡en un coche de bomberos!

Ven a conocer la historia de estos lugares y tradiciones tan castizos de Madrid en la «RUTA HISTÓRICA POR EL MADRID CASTIZO», un recorrido imprescindible para conocer el Madrid más antiguo con la experta Mar Cristóbal.

La Dama de Baza, la belleza de una urna cineraria

El 20 de julio de 1971 el arqueólogo Francisco José Presedo halla la Dama de Baza, mientras realizaba la excavación de la necrópolis ibérica del cerro del Santuario de Baza (Granada). Su singularidad radica en su función como urna cineraria y en los elementos de carácter simbólico que la acompañan.

La vieira, símbolo ancestral del Camino de Santiago

Seguramente sepas que la concha de la vieira, conocida como concha del peregrino, es el símbolo más representativo del Camino de Santiago. Pero, ¿sabías que su origen se remonta a hace más de mil años?

La concha de vieira comenzó a utilizarse como símbolo de los peregrinos hacia Santiago entre los siglos XI y XII y según algunos especialistas, su función era originalmente la de facilitar a los viajeros beber en arroyos y ríos, dada su peculiar forma y cómodo tamaño para este menester. Los peregrinos la guardaban en el gorro, de ahí que acabara convirtiéndose poco a poco en una manera de identificarles como tales.

Otras teorías relacionan la concha con las obras buenas, de forma que quien dignamente las lleva debe perseverar, y hasta
con la pata palmeada de una oca, símbolo para muchas tradiciones antiguas de reconocimiento iniciático, y por ese motivo estaría relacionado con el peregrinaje a Compostela.

Ven a conocer de la mano del experto Carlos Sánchez-Montaña ésta y otras tradiciones relacionadas con el sentido original de la peregrinación a Santiago en «SÍMBOLOS SECRETOS DE SANTIAGO A COMPOSTELA».

Matilde Ucelay, la primera española arquitecta

Matilde Ucelay terminó la carrera en 1936. Y lo hizo de una manera natural, por vocación. Algunas de sus amigas se decidieron por las carreras de Filosofía y Letras o Farmacia, pero ella tenía claro que lo suyo era la arquitectura.

A lo largo de sus más de 40 años de ejercicio profesional, desarrolló más de 120 proyectos en solitario, con la sola ayuda ocasional de un aparejador, algunos en el extranjero.

La mayor parte de sus obras son casas unifamiliares, como la que construyó para José Ortega Spottorno, pero también proyectó fábricas, laboratorios, almacenes y tiendas. En sus obras destaca la sensibilidad por el uso y el cuidado en los detalles constructivos.

Por las mañanas, Ucelay visitaba las obras; por las tardes trabajaba en el tablero. Una trayectoria excepcional reconocida por el Premio Nacional de Arquitectura 2004.

Ven a conocer la vida y obra de las mujeres arquitectas que sentaron las bases para las futuras generaciones en el seminario «ARQUITECTAS PIONERAS DEL SIGLO XX», impartido por la arquitecta Cristina García-Rosales.

Emilia Pardo Bazán, la aristócrata que defendió los derechos de la mujer

Emilia Pardo Bazán fue una mujer brillante, preparada y pionera en su tiempo. Las posibilidades económicas de su familia le permitieron recibir una educación que supo aprovechar y cultivar hasta convertirse en novelista, poetisa, periodista, traductora, crítica literaria, editora, catedrática universitaria, conferenciante… y ser la introductora del naturalismo francés en España.

Pero casi nada de eso le sirvió en vida ni le reportó el reconocimiento que merecía, sino más bien lo contrario: críticas, insultos machistas y discriminación hasta por sus propios compañeros escritores, que le negaron hasta tres veces el ingreso en la Real Academia Española (RAE) a pesar de sus méritos.

Pero tal vez por su inteligencia, Emilia vivió siempre según sus convicciones, y por eso antepuso la literatura en su vida, defendió la instrucción y los derechos de las mujeres en sus publicaciones pero también en la vida pública y ejerciéndolos hasta convertirse en la primera catedrática de Literatura en la Universidad Central de Madrid, en la primera presidenta de la sección de Literatura Ateneo y ser la primera corresponsal de prensa en el extranjero, en Roma y en París. Texto: Alberto López, El Mundo, 16/09/17.

Ven a conocer la vida de Emilia Pardo Bazán y otras mujeres pioneras en la España reciente en el recorrido guiado por Madrid «MUJERES PIONERAS DE LA ESPAÑA RECIENTE» con la experta Mar Cristóbal.

¿Templarios en Barcelona?

Pues sí, los hubo y fueron poderosos.

Los templarios formaban parte de una orden militar fundada en el siglo XII por nueve caballeros franceses que participaron en las cruzadas, y que era conocida como la Orden del Temple, o la Orden de los Pobres Compañeros de Cristo y del Templo de Salomón.

Su poder fue creciendo a medida que las cruzadas se desarrollaban, pero tras la pérdida de Tierra Santa, empezó la persecución de sus miembros por los reyes y el Papa hasta llegar a su disolución en el siglo XIV.

La presencia de los templarios en Barcelona comienza en el año 1134, pocos años después de su fundación, cuando un barcelonés les cede una extensa finca junto a una de las torres de la muralla romana, la llamada torre Gallifa.

Allí, los templarios construyen el Palacio del Temple, fornado por diversas residencias, la Capilla del Convento de los Caballeros Templarios y uno de los cuarteles generales que la orden tenía en el Mediterráneo. Cuando la Orden del Temple fue disuelta, el Palacio del Temple se convirtió en el conocido como Palacio Real Menor.

Hoy en día queda un último vestigio de la presencia templaria en Barcelona, la que fue capilla de la encomienda en la calle Ataülf, en la actual parroquia de Santa Maria de Palau, gestionada por los jesuitas.

Ven a conocer la historia de los templarios en Barcelona y el pasado más remoto de la ciudad condal de la mano de Sergio Rodríguez en la visita guiada «BARCELONA ENTRE EL MITO Y LA REALIDAD». Una visita imprescindible que no te debes perder.

La Dama de Elche, el descubrimiento de la «reina mora»

La Dama de Elche fue descubierta en La Alcudia, término municipal de Elche, el 4 de agosto de 1897. Tan sólo cuatro días después del hallazgo ya se ocupaba la prensa en difundir la noticia del famoso busto, la escultura llamada por el pueblo la «Reina Mora» y bautizada a su llegada a París con el nombre de Dama de Elche.

El Mantón de Manila, ¿de China?

Si vienes a la próxima visita de «UN PASEO POR LA HISTORIA DE MADRID» verás en la última planta una vitrina dedicada al Mantón de Manila, en la que nos detendremos a explicar varias de las bellas piezas que se exhiben.

El Mantón de Manila es una prenda típicamente española y muy madrileña, en la que se utilizan flores, pájaros, motivos geométricos y hasta figuras humanas, todo ello envuelto de un gran colorido.

Sin embargo, lo que quizá no te imagines es dónde tuvo su origen el Mantón de Manila….

El mantón procede de China, en concreto de la provincia de Cantón hace unos 4.000 años. Esta provincia era conocida por sus bordados en tejidos de seda, aunque el mantón toma su nombre de la ciudad de Manila, capital de Filipinas, porque era el punto de partida de las rutas comerciales de las manufacturas chinas en la época del imperio español.

Ven a conocer más sobre la apasionante historia de Madrid en «UN PASEO POR LA HISTORIA DE MADRID» con la experta Marta Nuño.

¿Enanos en la corte de los soberanos mayas?

Entre las numerosas vasijas de barro polícromo que se han descubierto en enterramientos de la época clásica maya, muchas muestran la vida diaria en la corte.

De este modo se ha podido saber que entre el personal que cuidaba del bienestar de la familia reinante se encontraban enanos de la corte y jorobados que, al igual que en los palacios de los príncipes europeos, divertían a los nobles con sus danzas cómicas y su comportamiento burlesco.

Entre sus funciones se encontraban también las de servir manjares y comprobar la calidad de las bebidas, así como algunas funciones administrativas, pues recibían los regalos de los invitados, el ajuar en las celebraciones de matrimonios y ciertos tributos.

Los mayas también atribuían a los enanos una conexión con el inframundo, pues suponían que la entrada al más allá estaba habitado por hombrecillos, además de por animales como serpientes, ranas y escorpiones.

Los conquistadores españoles dieron testimonio de que también en las costes de los aztecas había enanos, jorobados, deformes y albinos que cuidaban del bienestar corporal del soberano y portar los espejos.

Ven a conocer más sobre la fascinante antigua civilización maya de la mano de la experta Rocío García en «LOS MAYAS EN EL MUSEO DE AMÉRICA».

La Fachada del Obradoiro, ¿decoración o arquitectura?

La fachada de la catedral que vemos hoy en día desde la Plaza do Obradoiro tiene su origen en la decisión del Cabildo de la Catedral en el siglo XVIII de proteger el Pórtico de la Gloria, cuyos arcos permanecían a la intemperie y amenazaban ruina.
 
Nos encontramos por tanto ante una fachada que tuvo una finalidad fundamentalmente decorativa, más que puramente arquitectónica, que vino a remozar la antigua fachada románica a fin de adaptarla al gusto barroco, además de proteger su famoso Pórtico de la Gloria.
 
El autor de la obra fue el arquitecto Fernando de Casas y Novoa, que no llegó a ver su obra concluída, pues falleció en noviembre de 1749, cuando la obra finalizaría en 1750.
 
La fachada de estilo barroco, está dividida en dos cuerpos y flanqueada por dos torres campanarios que rememoran las medievales que debió tener la catedral. La fachada trata de respetar los huecos que suministraban luz al Pórtico de la Gloria y a su tribuna.
 
Ven a conocer el significado histórico, artístico y arquitectónico de la Catedral de Santiago desde sus orígenes hasta la actualidad en la visita «SÍMBOLOS SECRETOS DE SANTIAGO DE COMPOSTELA» con el experto Carlos Sánchez-Montaña.

La pintura sobre cerámica de los mayas, un arte no superado

Una de las técnicas en la que los antiguos mayas más destacaron fue la pintura sobre cerámica. Tal fue la perfección técnica y la elegancia estética que alcanzó, que ni siquiera las célebres cerámicas de la Grecia clásica han conseguido superarla.
 
Los mayas seguían la técnica conocida como engobe, consistente en crear una superficie dura y muy brillante, parecida a lo que hoy conocemos como terra sigillata,
 
La técnica se basaba en cortar diminutas partículas de arcilla y elaborar con ellas una pasta de barro molido muy fino, que posteriormente se mezclaba con agua abundante en un tanque de decantación. Una vez pintadas, las piezas se cocían a baja temperatura.
 
Las escenas mayas trataban de temas históricos y, sobre todo, de la visión religiosa y mitológica del mundo, sobre la que los mayas construyeron su fascinante civilización.
 
Los usos a los que destinaban los objetos de cerámica eran muy diversos, desde cuencos para comer, a regalos para las clases dirigentes, o para depositarlos en las tumbas de los muertos venerados.
 
Ven a conocer en vivo y en directo la cerámica de los antiguos mayas en la visita «LOS MAYAS EN EL MUSEO DE AMÉRICA» con la experta Rocío García.

Isabel de Farnesio, una reina con mucho carácter

Isabel de Farnesio es un personaje clave para entender la España de la Ilustración, y la obra del pintor de cámara del rey Louis-Michel Van Loo titulada «La Familia de Felipe V» (1743), lo deja bastante claro.
 
En la obra aparecen el rey y su segunda esposa, Isabel de Farnesio, rodeados por sus descendientes, los futuros Fernando VI -hijo del primer matrimonio del soberano- y Carlos III, ambos con sus esposas respectivas y todos los demás miembros de la familia real que vivían entonces.
 
La reina consorte Isabel de Farnesio, no sólo es la protagonista absoluta del cuadro, sino que con toda seguridad marcó las directrices estéticas y compositivas dejando una huella indudable de su carácter dominante.
 
La soberana, además de ocupar el eje central del cuadro, aparece cómodamente sentada con un brazo apoyado junto a la propia corona, una postura verdaderamente insólita que revela el grado de poder que alcanzó en la segunda mitad del reinado de su esposo, que se sitúa a su derecha y mira hacia su lado anciano.
 
No en vano gracias a su robusto carácter pudo soportar estoica los maltratos del rey, cuidando a su marido hasta su muerte y haciéndose cargo del gobierno del reino.
 
Todo un tratado de psicología digna de ser observado en vivo y en directo en la visita «MUJERES DE LA ILUSTRACIÓN EN EL MUSEO DEL PRADO», de la mano de la experta Mar Cristóbal.