Marisa Iturbide

El Líder Imperfecto: Aprender a fracasar

Una de las maneras más eficaces de fracasar es vivir condicionado por las expectativas ajenas. Uno vive -si se le puede llamar así- en una continua angustia, con la sensación de ir caminando por la cuerda floja a la espera de que el más mínimo fallo le haga zozobrar. No resulta fácil soltar ese lastre tantas veces autoimpuesto y en cierto modo adictivo.