Archives marzo 8, 2018

La Fachada del Obradoiro, ¿decoración o arquitectura?

La fachada de la catedral que vemos hoy en día desde la Plaza do Obradoiro tiene su origen en la decisión del Cabildo de la Catedral en el siglo XVIII de proteger el Pórtico de la Gloria, cuyos arcos permanecían a la intemperie y amenazaban ruina.
 
Nos encontramos por tanto ante una fachada que tuvo una finalidad fundamentalmente decorativa, más que puramente arquitectónica, que vino a remozar la antigua fachada románica a fin de adaptarla al gusto barroco, además de proteger su famoso Pórtico de la Gloria.
 
El autor de la obra fue el arquitecto Fernando de Casas y Novoa, que no llegó a ver su obra concluída, pues falleció en noviembre de 1749, cuando la obra finalizaría en 1750.
 
La fachada de estilo barroco, está dividida en dos cuerpos y flanqueada por dos torres campanarios que rememoran las medievales que debió tener la catedral. La fachada trata de respetar los huecos que suministraban luz al Pórtico de la Gloria y a su tribuna.
 
Ven a conocer el significado histórico, artístico y arquitectónico de la Catedral de Santiago desde sus orígenes hasta la actualidad en la visita «SÍMBOLOS SECRETOS DE SANTIAGO DE COMPOSTELA» con el experto Carlos Sánchez-Montaña.

La pintura sobre cerámica de los mayas, un arte no superado

Una de las técnicas en la que los antiguos mayas más destacaron fue la pintura sobre cerámica. Tal fue la perfección técnica y la elegancia estética que alcanzó, que ni siquiera las célebres cerámicas de la Grecia clásica han conseguido superarla.
 
Los mayas seguían la técnica conocida como engobe, consistente en crear una superficie dura y muy brillante, parecida a lo que hoy conocemos como terra sigillata,
 
La técnica se basaba en cortar diminutas partículas de arcilla y elaborar con ellas una pasta de barro molido muy fino, que posteriormente se mezclaba con agua abundante en un tanque de decantación. Una vez pintadas, las piezas se cocían a baja temperatura.
 
Las escenas mayas trataban de temas históricos y, sobre todo, de la visión religiosa y mitológica del mundo, sobre la que los mayas construyeron su fascinante civilización.
 
Los usos a los que destinaban los objetos de cerámica eran muy diversos, desde cuencos para comer, a regalos para las clases dirigentes, o para depositarlos en las tumbas de los muertos venerados.
 
Ven a conocer en vivo y en directo la cerámica de los antiguos mayas en la visita «LOS MAYAS EN EL MUSEO DE AMÉRICA» con la experta Rocío García.

Isabel de Farnesio, una reina con mucho carácter

Isabel de Farnesio es un personaje clave para entender la España de la Ilustración, y la obra del pintor de cámara del rey Louis-Michel Van Loo titulada «La Familia de Felipe V» (1743), lo deja bastante claro.
 
En la obra aparecen el rey y su segunda esposa, Isabel de Farnesio, rodeados por sus descendientes, los futuros Fernando VI -hijo del primer matrimonio del soberano- y Carlos III, ambos con sus esposas respectivas y todos los demás miembros de la familia real que vivían entonces.
 
La reina consorte Isabel de Farnesio, no sólo es la protagonista absoluta del cuadro, sino que con toda seguridad marcó las directrices estéticas y compositivas dejando una huella indudable de su carácter dominante.
 
La soberana, además de ocupar el eje central del cuadro, aparece cómodamente sentada con un brazo apoyado junto a la propia corona, una postura verdaderamente insólita que revela el grado de poder que alcanzó en la segunda mitad del reinado de su esposo, que se sitúa a su derecha y mira hacia su lado anciano.
 
No en vano gracias a su robusto carácter pudo soportar estoica los maltratos del rey, cuidando a su marido hasta su muerte y haciéndose cargo del gobierno del reino.
 
Todo un tratado de psicología digna de ser observado en vivo y en directo en la visita «MUJERES DE LA ILUSTRACIÓN EN EL MUSEO DEL PRADO», de la mano de la experta Mar Cristóbal.

¿Una gárgola de elefante en la Catedral de Barcelona?

La Catedral de Barcelona es una fuente inagotable de misterios y leyendas que se remontan a tiempos inmemoriales. Entre ellas se encuentran unas 160 gárgolas que ocultan un pasado lleno de historias y leyendas.

Entre ellas una gárgola llama poderosamente la atención, se trata de un elefante con una especie de torre o palanquín sobre su lomo.

Cuenta la leyenda que si se rompiera la trompa, el mundo se hundiría. Aunque a tenor de la realidad, la trompa se ha roto dos veces y el mundo sigue a flote.

Esta gárgola y sus vecinas, que representan un unicornio y un toro, son sin duda las tres más singulares de toda la catedral.

Ven a conocer la historia detrás de algunas de las gárgolas de la Catedral de la mano del experto Sergio Rodríguez en la visita «BARCELONA ENTRE EL MITO Y LA REALIDAD».