Matilde Ucelay terminó la carrera en 1936. Y lo hizo de una manera natural, por vocación. Algunas de sus amigas se decidieron por las carreras de Filosofía y Letras o Farmacia, pero ella tenía claro que lo suyo era la arquitectura.

A lo largo de sus más de 40 años de ejercicio profesional, desarrolló más de 120 proyectos en solitario, con la sola ayuda ocasional de un aparejador, algunos en el extranjero.

La mayor parte de sus obras son casas unifamiliares, como la que construyó para José Ortega Spottorno, pero también proyectó fábricas, laboratorios, almacenes y tiendas. En sus obras destaca la sensibilidad por el uso y el cuidado en los detalles constructivos.

Por las mañanas, Ucelay visitaba las obras; por las tardes trabajaba en el tablero. Una trayectoria excepcional reconocida por el Premio Nacional de Arquitectura 2004.

Ven a conocer la vida y obra de las mujeres arquitectas que sentaron las bases para las futuras generaciones en el seminario “ARQUITECTAS PIONERAS DEL SIGLO XX”, impartido por la arquitecta Cristina García-Rosales.

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