Divulgación

5 Consejos para Divulgar de Forma Eficaz

Muchos divulgadores tienen la mala costumbre de hablar de una manera que es poco comprensible y atrayente para el público en general. En su defensa podemos decir que la formación científica tradicional no suele prepararles para ser comunicadores eficaces fuera de los círculos académicos. Así que muy a menudo suenan aburridos.

A pesar de todo, a medida que se hace más importante hacer llegar al público el trabajo de investigación de cada uno o la experiencia particular de cada divulgador, o compartir los resultados alcanzados, cobra más importancia utilizar técnicas de comunicación que sean innovadoras y sirvan para comunicar bien conceptos que son complicados de entender.

A continuación, presentamos algunos consejos básicos que pueden utilizar los divulgadores para hacer llegar el mensaje de una manera efectiva a su audiencia.

1. Sé claro y directo

Muchos de los conceptos que los divulgadores tratan de explicarnos son difíciles de entender sin la formación técnica adecuada. Por eso es importante que se esfuercen por encontrar maneras de comunicar cosas complejas en términos conceptuales. Fijarse en los divulgadores más notables, como Carl Sagan, Stephen Hawking, o el propio Albert Einstein, puede ser de gran ayuda.

El uso de la “analogía” es otra herramienta poderosa cuando uno necesita explicar algo que es complejo. Si nos detenemos y pensamos por un momento, muchos conceptos científicos difíciles pueden aclararse mediante el uso de una analogía. Los buenos maestros usan analogías todo el tiempo para construir “puentes conceptuales” para los estudiantes que necesitan visualizar cosas como un átomo o un ecosistema.

2. NO seas pedante… ni aburrido.

Los divulgadores deben asumir que su audiencia es tan inteligente y curiosa como lo son ellos. La única diferencia está en que el público simplemente no sabe lo que sabe el divulgador, y que el divulgador está ahí para “traducir” al público.

Por eso es muy importante que el divulgador tenga muy claro lo que quiere contar y luego comunicar de una manera clara y concisa … sin echar a dormir a todo el mundo. En cierto modo, el divulgador debe asumir el papel de animador.

3. Usa Ilustraciones

Se trata básicamente de hacer que la gente visualice lo que se le cuenta. Esto no siempre es fácil, porque no se trata de utilizar gráficos, tablas o fórmulas todo el rato, o de escribir un montón de texto en una simple hoja de Powerpoint. No hay nada peor que mirar a un experto/a hablando mientras aparecen en pantalla veinte frases de golpe.

En su lugar, es mucho mejor atraer a la audiencia con imágenes emocionantes y, por qué no, con unas tiras de dibujos animados que ayuden a aligerar la charla y hacer reír al público en lugar de buscar una almohada.

4. Se Neutral en lo Político

Digamos que quieres hablar sobre la pobreza en el mundo y sientes la necesidad de incluir tu visión política. ¡Debes resistir la tentación! El objetivo de un divulgador debe ser hacer accesible el conocimiento a todos, independientemente de si el público es de izquierdas o de derechas, religioso o ateo.

5. Cuenta una historia interesante

Al final, este es quizás el consejo más importante, y se puede resumir en “Cuenta una buena historia y el mundo entero te escuchará”. Muchos divulgadores suelen responder a este consejo con un “Sí, ya lo sé.” Entonces, ¿por qué no siempre se hace?

El consejo es recurrir a una historia real que conozcamos bien o hayamos oído hablar de ella, o simplemente inventarnos una historia ficticia. En realidad, los divulgadores pueden aprender mucho del ejemplo de los escritores de ficción.

Si a pesar de todo, no somos buenos inventando historias, siempre podemos recurrir a los clásicos tres actos: primer acto o exposición, segundo acto de métodos y resultados, y tercer acto de discusión.

La Importancia de Nuestro Patrimonio Cultural

Nuestro patrimonio cultural no está hecho sólo de “piedras” y “huesos” de nuestros antepasados. En realidad, cuando hablamos de patrimonio cultural nos estamos refiriendo a todos los aspectos del pasado y también del presente, que pertenecen al conjunto de la sociedad en que vivimos y que consideramos valiosos y merecen la pena ser disfrutados por las futuras generaciones. Nuestro patrimonio cultural incluye también todos los lugares, objetos y costumbres que tienen un significado cultural que es importante para nosotros.

Una parte de este patrimonio es tangible – como los edificios, paisajes, sitios arqueológicos, estructuras industriales, etc.- mientras que otra parte tiene un carácter intangible – como nuestra lengua, el arte, la música o nuestras creencias religiosas. Por tanto, nuestro patrimonio cultural no está hecho sólo de cosas viejas, sino que muchas cosas, lugares, o incluso costumbres nuevas forman parte de nuestro patrimonio cultural, pues tienen un valor cultural para nosotros que queremos hacer llegar a nuestros hijos.

 ¿Por qué es tan importante conservarlo?

Nuestro patrimonio cultural es una parte fundamental de nuestra identidad como comunidad y a nivel individual. También es una característica integral del entorno en el que vivimos, trabajamos o simplemente nos gusta visitar.

Comprender nuestro patrimonio cultural nos ayuda a entender una parte importante de quiénes somos y cuál es nuestra posición en el mundo y en la vida en general. También nos hace comprender mejor el potencial de recursos con que contamos y a dónde queremos llegar o en qué podemos llegar a convertirnos.

Las personas que nos ha legado su saber hacer son los mejores ejemplos de que lo que podemos hacer y en lo que podemos llegar a convertirnos. Esta comprensión de nuestro patrimonio puede ayudarnos también a explicarles a los demás quiénes somos.

Por todo lo anterior, merece la pena conocer y comprender bien nuestro patrimonio cultural y poner todos los esfuerzos que sean necesarios para conservarlo. El patrimonio cultural que es reconocido y respetado por todos constituye un referente para una sociedad estable, que es consciente de dónde viene y a dónde puede llegar, y que protege el entorno a su alrededor.

 

¿Por qué Divulgar es tan Importante como Hacer Ciencia?

La ciencia está llena de jerga técnica, ideas complejas y conceptos que pueden ser difíciles de transmitir a otros científicos y aún más difícil al público en general. Pocos científicos realmente comunican su trabajo a nadie que no sean sus colegas, sus estudiantes, instituciones o agencias de financiación. En realidad, casi no hay científicos que discutan su trabajo con alguien de fuera del mundo de la ciencia. Al mismo tiempo, la mayor parte del trabajo científico será publicado únicamente en revistas (journals) a los que el público ni tiene acceso, ni conocerá jamás.

El funcionamiento del llamémosle “sistema de creación de la ciencia”, adolece de un grave problema. Vive de espaldas al público. Un público que es quien aporta precisamente los recursos que hacen posible la ciencia y que es el principal usuario de sus resultados. Es fundamental, por tanto, que el mundo académico y los científicos en general discutan su trabajo con el público y es un fracaso colectivo que esto no suceda más.

¿Por qué es importante divulgar?

Para que todos lo entendamos en pocas palabras: los científicos sirven al interés público. Trabajan en los grandes problemas de la sociedad, y su actividad es vital para entender y tratar las enfermedades, crear nuevos productos e innovaciones, e impulsar la creación de empleo y el desarrollo económico.

Sin embargo, los científicos no pueden tener el monopolio del conocimiento, ni ser sus dueños. Esto simplemente sería moral y prácticamente inaceptable. Su deber debe de ser compartirlo con el mundo. Y no vale decir que su trabajo ya está publicado en las revistas académicas. Esto es una burda excusa, porque el público no tiene acceso a estas revistas, ni tampoco hay muchas revistas científicas generalistas que sean accesibles al público. De hecho, publicar el trabajo científico sólo en este tipo de revistas ha tenido, y tiene, como consecuencia directa aislar a la mayor parte de la ciencia de la sociedad en general.

Pocos entienden, o parecen ser conscientes, de que el público es quien hace posible la ciencia. Como contribuyentes, los ciudadanos financian la investigación y esperan resultados a cambio. Y la manera de devolver semejante esfuerzo colectivo no puede ser otro que estar obligados a difundir su trabajo de una forma que sea accesible al público.

Entonces…¿Por qué los científicos no valoran mucho la divulgación?

Parte del problema tiene que ver con la actitud de muchos científicos ante el público. Muchos piensan que es inútil hablar sobre los detalles de su trabajo con el público, y en lugar de hacer el esfuerzo de explicar su trabajo en términos comprensibles para los no científicos, ni siquiera lo intentan.

Otros piensan incluso que hacer al público partícipe de su trabajo pone en riesgo la exactitud de su investigación y banaliza sus logros al difundirlos entre un público poco preparado. Es cierto que muchas veces los medios de comunicación distorsionan los estudios y aplican poco rigor al tratar temas científicos. Pero es lamentable que, en lugar de abordar este problema, la mayoría de los científicos académicos prefieren simplemente desvincularse de la comunicación con el público.

Al margen de los problemas de comunicación, no es mucho menos importante la manera en que los científicos académicos son evaluados, y por tanto logran avanzar en su carrera profesional. El sistema de evaluación rara vez se basa en la forma en que los científicos conectan su trabajo con el público, por lo que los investigadores no tienen ningún incentivo para siquiera intentarlo.

¿Por qué deberían preocuparse por divulgar?

Algunos científicos afirman que comunicar la ciencia al público es una distracción para la dedicación y esfuerzo a que obliga hacer ciencia y publicar artículos. Es innegable que la comunicación con el público requiere tiempo y esfuerzo para realizarlo correctamente, sin embargo, conviene no desdeñar los muchos y variados beneficios que comunicar la ciencia tiene para los científicos y el público en general:

Beneficios para el científico: 

● Acercarse al público es como extender la comunidad científica, de la que se pueden extraer nuevas conexiones inesperadas y nuevas ideas para estimular la investigación.

● Compartir la ciencia con el mundo atrae directamente la atención y el respeto por su trabajo, lo cual puede beneficiar a su vez su carrera profesional.

● El acto de comunicarse ayuda a organizar mejor los pensamientos, permite identificar los elementos críticos o más importantes de su trabajo, anima a crear mejores presentaciones técnicas y no técnicas de su trabajo y mejora la escritura general y las habilidades de presentación oral.

● El público (los contribuyentes) obtienen una mejor comprensión de su ciencia y, por lo tanto, puede tener más derecho a apoyar los aumentos de la financiación de la investigación en el futuro.

● ¡Es divertido! Contar a otros su trabajo puede ser muy gratificante personalmente.

Beneficios para el público:

● El público obtiene una conexión personal con las personas que hacen la ciencia.

● El público tiene derecho a acceder a la ciencia que financia.

● El público se siente siempre fascinado por el descubrimiento, especialmente si implica una conexión emocional con algún aspecto de su vida. Nunca debemos subestimar el interés y la inquietud por el conocimiento de la gente.

Conclusión

La mayoría de los científicos académicos están tan centrados en los aspectos técnicos de su trabajo y en cumplir con las normas de sus instituciones y financiadores que pierden de vista la finalidad última de su trabajo. Los científicos deben tener muy presente que han de servir al interés público, y no sólo a su propio interés científico y curiosidad. Esto les debería hacer replantear su relación con el público y sentirse en la obligación de compartir su trabajo y resultados. Seguramente la mayoría de los científicos no han pensado mucho en el beneficio que podrían recibir de esa comunicación, ni que su legado sería mejor valorado si en lugar de limitar su investigación al mundo cerrado de la ciencia lo hicieran llegar a una mayor audiencia.

Agradecimientos: Peter J Stogios