Arqueología

¿Cómo se forma un sitio arqueológico sumergido?

Si observamos la secuencia de imágenes (de arriba a la izquierda hacia abajo a la derecha), podremos entender mejor como se produce una versión simplificada del proceso de formación de un sitio arqueológico sumergido.

En este caso, un barco hundido se encuentra atravesado al sentido de la corriente marina, lo que resulta en una degradación mecánica y biológica, que lleva a la descomposición de la superestructura y a la abrasión localizada.

Al mismo tiempo el barco se hunde más profundamente en el lecho marino. Con el tiempo, el sitio se estabiliza hasta que finalmente se produce algún tipo de interferencia humana, que da como resultado nuevos patrones de abrasión y relleno que serán fácilmente identificables en los posteriores registros estratigráficos.

Comprender qué factores han podido afectar la creación de un sitio arqueológico es una parte importante de la investigación arqueológica a llevar a cabo, así como del proceso de obtención de evidencias que nos permitan entender aspectos complejos de las sociedades pasadas.

Ven a conocer más cosas sobre el fascinante mundo de la arqueología subacuática y la manera en que los arqueólogos investigan la historia de nuestros mares en la visita “ARQUEOLOGÍA SUBACUÁTICA EN EL ARQUA” con José Lajara.

Crédito de la imagen: Graham Scott

Villa Protiro, un espléndida villa romana sumergida

GRANDES INMERSIONES ARQUEOLÓGICAS

Villa Protiro es una de las muchas villae maritimae que se encontraban a lo largo de las orillas del lacus baianus (puerto antiguo), plenamente integrada en la estructura urbana de la antigua Baia, en una calle dominada por una serie de tabernas y una villa privada. En la actualidad, Villa Protiro forma parte de la Zona “A” del Parque Arqueológico Sumergido de Baia, en la localidad italiana de Pozzuoli a unos 20km de Nápoles.

La villa se llama así por su pequeño pórtico particular que daba entrada a la vivienda, en la que además una serie de habitaciones dan a un atrio central desde el que recibían luz.

La villa se compone de dos áreas bien definidas, una termal y una zona residencial, ambas separadas por un pasillo rectangular en comunicación con el mar y decorado con estatuas, una de las cuales (la Afrodita Alcámenes consevada actualmente en el Museo de los Campos Flégreos), se recuperó en la década de los 90.

La entrada al porche estaba enmarcada por un par de columnas y dos largos asientos de mampostería. A través del  vestíbulo llegamos el atrio, que tenía las paredes cubiertas de mármol, de manera similar a las habitaciones adyacentes, que en algunos casos estaban pavimentadas con mosaicos.

Espléndidos Mosaicos

Hoy en día es visible (y es posible bucear) sobre un piso de mosaico de teselas blancas, cuya superficie es de 2,50 x 4,50m. Dado el interés que presentaba el área donde se ubica y sus precarias condiciones, el mosaico ha sido objeto de diversas campañas de restauración entre 2003 y 2012, como parte de un proyecto de restauración submarina. En 2012 la anterior tela geotextil fue reemplazada por una nueva en la que se cortó una abertura de forma cuadrada, una especie de “ventana” para permitir la visión del suelo durante las visitas submarinas.

El otro gran mosaico visible está formado por teselas blancas y negras adornado con patrones geométricos y ha sido datado en el siglo II d.C . Su superfiice es de 4,77m x 5,55 m, y está ubicado en el área N-O de Villa Protiro, en una habitación en la esquina noreste del atrio.

El mosaico está hecho de azulejos blancos que forman el fondo del suelo, mientras que los motivos ornamentales están delineados con una doble hilera de teselas negras. El diseño geométrico básico consiste en una serie de hexágonos que cubren toda la superficie del mosaico, mientras que en el centro de cada hexágono hay un pequeño cuadrado hecho de cuatro teselas negras; el conjunto está encerrado dentro de un marco perimetral doble también hecho con teselas negras. El sector central conserva un pseudo-emblema, que consiste en un gran cuadrado con cuatro círculos inscritos, cada uno de los cuales contiene cuatro pieles enfrentadas.

La villa se completa al sur del atrio con una gran sala con ábside, que en la parte inferior tiene 10,37 m de ancho. Esta parte de la villa probablemente no fuera parte del proyecto inicial, y se encuentra ricamente recubierta de grandes losas de mármol, al igual que las villas de época tardío-imperial tipo Domus de Ostia.

La Inmersión

Villa Protiro se encuentra enclavada en la Zona A del Parque Arqueológico Subacuático de Baia, a una profundidad máxima de 5 metros. El nivel de dificultad de la inmersión es baja, por lo que es accesible también con snorkel.

Esta inmersión es una de las 6 inmersiones que forman parte de nuestro viaje al Parque Arqueológico Subacuático de Baia y las Islas Flégreas, con salidas el 27 de junio y 5 de septiembre de 2018.

La Dama de Baza, la belleza de una urna cineraria

El 20 de julio de 1971 el arqueólogo Francisco José Presedo halla la Dama de Baza, mientras realizaba la excavación de la necrópolis ibérica del cerro del Santuario de Baza (Granada)

Él mismo relata el hallazgo “…a las 10 de la mañana… cuando limpiábamos una zona nada fecunda, y con escasas esperanzas, dadas las múltiples rebuscas practicadas a lo largo de la historia del cerro… dimos con la ya famosa, en
España, Dama de Baza.”

La talla conservaba su policromía original y apareció adosada en el centro de la pared norte de la tumba 155 de la necrópolis. Se trataba de una tumba casi cuadrada excavada en el suelo, con un murete de adobe en todo su perímetro y cubierta por una techumbre de madera.

se interpreta como la representación de una mujer de la aristocracia de la ciudad de Basti, (Baza, Granada) heroizada mediante un destacado ritual funerario.

Su singularidad radica en su función como urna cineraria y en los elementos de carácter simbólico que la acompañan: el sillón alado, símbolo de la divinidad, y el pichón que lleva en la mano, interpretado como nexo entre la mujer mortal y la diosa que actúa de protectora tanto del ave como de los huesos de la difunta.

Ven a conocer la Dama de Baza en la visita “Orígenes de la Cerámica en el Museo Arqueológico” con la experta Isabel Ramos.

La Dama de Elche, el descubrimiento de la “reina mora”

La Dama de Elche fue descubierta en La Alcudia, término municipal de Elche, el 4 de agosto de 1897. Tan sólo cuatro días después del hallazgo ya se ocupaba la prensa en difundir la
noticia del famoso busto, la escultura llamada por el
pueblo la “Reina Mora” y bautizada a su llegada a París con el nombre de Dama de Elche.

Este es el testimonio que dejó años después su descubridor, Manuel Campello Esclapez cuando tenía 14 años:

“Yo era entonces un muchacho de catorce años,, por lo que no tenía edad para ir a jornal, pero ayudaba a mi padre y hermanos en las labores agrícolas. En el verano del año 1897, se estaba nivelando la ladera de levante de La Alcudia, para hacer bancales y en ellos plantar granados y alfalfa. En la fecha de referencia, o sea el 4 de agosto, fui por la mañana a donde estaban los hombres trabajando, y serían las diez, cuando los hombres, para descansar y fumar un cigarro, se fueron a la sombra de una higuera allí próxima; yo, mozalbete, mientras fumaban, cogí un pico y me puse a derribar el ribazo, y calcule usted mi asombro cuando tropecé con una piedra que, al apartar la tierra para sacarla, mostró el rastro de una figura. Llamé a los hombres, acudieron, y Antonio Maciá, de quien era la herramienta que utilicé, acabó de descubrir la “Reina Mora”. El busto estaba en posición normal, un poco inclinado a su derecha, mirando al sudeste en dirección a Santapola; hallábase sobre dos losas de piedra de cantería, por delante cubierto de tierra, que se desprendió fácilmente del rostro y pecho, y la espalda y los lados resguardados por losas iguales, a las que le servían de base, en número de seis, dos detrás y dos a cada lado. Nada más había alrededor sino piedras irregulares y un trozo de pared. El hallazgo se comunicó inmediatamente al capataz, Antonio Galiana Sánchez, quien ordenó se dejase allí hasta que el Dr. Campello, al terminar su visita profesional, dispusiese de la figura. El Dr. Campello llegó al atardecer y, a su presencia, fue cargado el busto en el carrito de Galiano, y llevado al domicilio del doctor en Elche. Inmediatamente se hizo público el hallazgo, y aquella misma noche, oportuna y prontamente avisado el Archivero Municipal, D. Pedro Ibarra Ruiz (fig. 13), por su tío, el Dr. Campello, tuvo aquél la satisfacción de admirar la maravillosa obra escultórica.” Texto: Alejandro Ramos Folqués.

En la visita “ORÍGENES DE LA CERÁMICA EN EL MUSEO ARQUEOLÓGICO”, la experta Isabel Ramos te explica el significado histórico y el gran valor patrimonial que tiene la Dama de Elche.